A lo Julieta
Hoy la inspiración es quien guía mis manos, pensamientos y por qué no, también a mi corazón. Se me pasa el tiempo entre pensamiento y pensamiento. Se desborda desde lo profundo de mis recuerdos; tu sonrisa, tus manos y cada palabra que deliciosamente salía de tus labios. Esas palabras que aún truenan en mi mente con tu voz dulce como un veneno, el más dulce que jamás haya probado. El veneno que más temprano que tarde me causó la muerte. Una muerte exquisitamente dolorosa y que poco a poco acabó con mis ganas de vivir. Las ganas de vivir que me devolviste y que egoístamente me arrebataste. Ya no sé por qué escribo ni para quien; pero siento que es la única forma de curarme el alma, de encontrar la paz que solo me dan las letras, estas que brotan desde mi infierno, hasta mi cielo. Porque creo que lo que se escribe con el alma, jamás se borra.